¿Usamos solo el 10 % del cerebro? 7 mitos sobre la mente que siguen circulando (y lo que dice la ciencia)
Del "10 % del cerebro" a las personas "de hemisferio derecho", pasando por la idea de que las neuronas no se regeneran. Repasamos los mitos más compartidos y lo que sabemos realmente.
Foto: YVC Biology Department / Wikimedia Commons · CC BY 2.0
Aparecen en películas, en frases motivacionales y en cadenas que se reenvían sin parar. Los mitos sobre el cerebro tienen algo irresistible: prometen que tenemos poderes ocultos o que basta un truco para cambiar nuestra mente. Algunos tienen un fondo de verdad; otros son pura fantasía. Una encuesta internacional publicada en Frontiers in Psychology encontró que incluso muchos docentes creían varios de ellos. Estos son siete de los más extendidos.
Mito 1: "Solo usamos el 10 % del cerebro"
Es probablemente el más famoso, y el más falso. Las técnicas de imagen como la resonancia magnética funcional muestran que, a lo largo del día, prácticamente todas las regiones del cerebro se activan. No todas a la vez, igual que no usamos todos los músculos al mismo tiempo, pero ninguna está "dormida" esperando a ser despertada.
Además, el cerebro es un órgano muy costoso: representa alrededor del 2 % del peso del cuerpo pero consume cerca del 20 % de la energía. La evolución no habría mantenido un 90 % de tejido inútil. Y una lesión en casi cualquier zona produce algún efecto, lo que confirma que todas cumplen funciones.
El origen del mito no está claro: se ha atribuido erróneamente a Albert Einstein y a malas interpretaciones de investigaciones de principios del siglo XX.
Mito 2: "Hay personas de hemisferio izquierdo y de hemisferio derecho"
Es cierto que algunas funciones están más concentradas en un lado: en la mayoría de las personas, buena parte del lenguaje depende del hemisferio izquierdo. Pero la idea de que los "lógicos" usan el izquierdo y los "creativos" el derecho no se sostiene. Un estudio de la Universidad de Utah analizó los escáneres cerebrales de más de mil personas y no encontró que nadie usara de forma dominante un hemisferio sobre el otro. Las tareas complejas, como la creatividad o las matemáticas, implican redes repartidas por todo el cerebro.
Mito 3: "Las neuronas no se regeneran"
Durante décadas se pensó así. Hoy sabemos que en algunas zonas, como el hipocampo (clave para la memoria), pueden formarse neuronas nuevas en la edad adulta, un proceso llamado neurogénesis, aunque los científicos aún debaten cuánto ocurre en humanos. Lo que sí está claro es que el cerebro es muy plástico: las conexiones entre neuronas cambian constantemente con el aprendizaje, el ejercicio y la experiencia, a cualquier edad.
Mito 4: "Escuchar a Mozart te hace más inteligente"
El llamado "efecto Mozart" nació de un estudio de 1993 en el que estudiantes que escucharon una sonata mejoraron brevemente en una tarea espacial. El efecto duraba unos 15 minutos y otros estudios no lograron repetirlo de forma consistente. Escuchar música que te gusta puede mejorar el ánimo y la concentración, pero no aumenta el coeficiente intelectual. Aprender a tocar un instrumento, en cambio, sí se asocia con beneficios en varias habilidades.
Mito 5: "Cada persona aprende mejor según su estilo: visual, auditivo o kinestésico"
Es una idea muy popular en educación, pero las revisiones científicas no han encontrado pruebas de que adaptar la enseñanza al "estilo" preferido de cada alumno mejore los resultados. Lo que funciona para casi todos es combinar formatos (texto, imágenes, práctica), repasar espaciadamente y ponerse a prueba con preguntas.
Mito 6: "El alcohol mata neuronas"
Aquí hay que matizar. El consumo moderado no "mata" neuronas directamente como se suele decir, pero el alcohol sí daña el cerebro: altera las conexiones entre neuronas, y el consumo excesivo y prolongado se asocia con pérdida de volumen cerebral, problemas de memoria y enfermedades graves. Además, la Organización Mundial de la Salud recuerda que no existe un nivel de consumo totalmente seguro para la salud. Que el mito sea impreciso no significa que el alcohol sea inofensivo.
Mito 7: "Los crucigramas evitan la demencia"
Mantener la mente activa es positivo, y algunos estudios asocian la actividad intelectual con un menor riesgo de deterioro cognitivo. Pero no existe un único juego que proteja el cerebro. La comisión de la revista The Lancet sobre demencia señala que alrededor del 45 % de los casos podría estar relacionado con factores modificables, entre ellos la hipertensión, la pérdida de audición no tratada, el tabaquismo, la inactividad física, la diabetes, el aislamiento social y el colesterol alto. Cuidar el corazón, moverse, dormir bien y mantener las relaciones sociales es tan importante como resolver crucigramas.
Por qué nos gustan tanto estos mitos
Son fáciles de recordar, ofrecen explicaciones sencillas y, a menudo, una promesa atractiva. Y como suenan "científicos", los compartimos con confianza. La neurociencia real es más compleja, pero también más fascinante: un órgano de 1,4 kilos con unos 86.000 millones de neuronas que cambia con cada cosa que aprendemos.
Lo que sí funciona para cuidar tu cerebro
- Dormir entre 7 y 9 horas: durante el sueño el cerebro consolida recuerdos y elimina desechos.
- Hacer ejercicio aeróbico con regularidad.
- Aprender cosas nuevas que supongan un reto: un idioma, un instrumento, un baile.
- Mantener una vida social activa.
- Controlar la tensión arterial y revisar la audición.
Contenido informativo. No sustituye la consulta con un profesional de la salud. Aviso médico





