Curiosidades

El misterio del "unicornio del mar": por qué el colmillo del narval crece en espiral y aun así sale recto

Mide hasta tres metros, gira como un sacacorchos y, sin embargo, es asombrosamente recto. Un estudio reciente en Nature Communications propone una explicación elegante: espirales que se compensan a nivel molecular.

Redacción Salud3 ·

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El misterio del "unicornio del mar": por qué el colmillo del narval crece en espiral y aun así sale recto

Foto: Wikimedia Commons · Public domain

Durante siglos, en Europa se vendieron como cuernos de unicornio. Reyes y nobles pagaban fortunas por ellos, convencidos de que neutralizaban venenos. En realidad, aquellos "cuernos" eran colmillos de narval (Monodon monoceros), una ballena dentada que vive en las aguas heladas del Ártico. Y aunque hoy sabemos de dónde vienen, siguen escondiendo secretos. Uno de ellos acaba de recibir una posible respuesta: ¿cómo puede algo que crece en espiral salir tan recto?

Un diente que atraviesa el labio

El famoso "cuerno" del narval es en realidad un diente canino, normalmente el izquierdo, que crece hacia adelante atravesando el labio superior. Puede alcanzar entre 1,5 y 3 metros de longitud y pesar alrededor de 10 kilos. Lo tienen sobre todo los machos; aproximadamente una de cada siete hembras desarrolla uno, y en casos raros aparecen ejemplares con dos colmillos.

A diferencia de nuestros dientes, el del narval tiene la parte más dura en el interior y una capa más porosa en el exterior, atravesada por millones de diminutos canales que conectan con terminaciones nerviosas. Por eso muchos investigadores creen que funciona también como órgano sensorial, capaz de detectar cambios en la salinidad o la temperatura del agua.

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La paradoja de la espiral

Si miras un colmillo de narval, verás que tiene surcos que giran alrededor de él, siempre en sentido contrario a las agujas del reloj (vistos desde la base). Crecer girando suele producir formas curvas, como los cuernos de un carnero o la concha de un caracol. Sin embargo, el colmillo del narval es notablemente recto a lo largo de metros. ¿Cómo lo consigue?

Un trabajo publicado en la revista Nature Communications estudió la estructura del colmillo con técnicas de imagen de alta resolución y encontró una pista: en distintas capas, las fibras de colágeno y los cristales minerales se organizan en espirales que giran en sentidos opuestos. Esas torsiones contrarias se compensan entre sí, de modo que el resultado global es un crecimiento recto, algo parecido a lo que ocurre en una cuerda bien trenzada, en la que los hilos giran en una dirección y los cordones en la contraria para que no se deshaga.

Además, girar mientras crece podría ayudar a "promediar" las pequeñas asimetrías: si el diente tendiera a desviarse hacia un lado, la rotación reparte ese desvío en todas las direcciones.

¿Para qué sirve el colmillo?

Es una de las preguntas más debatidas de la biología marina. Las hipótesis principales son:

  • Selección sexual: como las astas de los ciervos, un colmillo grande podría indicar buena salud. Se han visto machos frotando sus colmillos entre sí, un comportamiento llamado tusking.
  • Sensor ambiental: los canales con nervios podrían percibir cambios en el agua.
  • Herramienta de caza: en 2017, drones grabaron en Canadá a narvales golpeando bacalaos con el colmillo para aturdirlos antes de comérselos.

Probablemente la respuesta sea una mezcla de las tres.

Un animal difícil de estudiar

Los narvales viven en el Ártico de Canadá, Groenlandia, Noruega y Rusia, pasan meses bajo el hielo y pueden sumergirse a más de 1.500 metros de profundidad para cazar fletanes, calamares y bacalaos. Se calcula que hay unos 170.000 ejemplares. La UICN los clasifica como de "preocupación menor", pero son muy sensibles al deshielo, al aumento del tráfico marítimo y al ruido submarino.

Las comunidades inuit los conocen desde hace milenios y siguen cazándolos de forma regulada. Su conocimiento tradicional ha sido clave para muchos estudios científicos.

De la leyenda a la ciencia

El comercio de "cuernos de unicornio" fue tan importante en la Edad Media y el Renacimiento que se dice que el trono de los reyes daneses, en el castillo de Rosenborg, está decorado con colmillos de narval. Hoy, el comercio internacional de colmillos está regulado por el convenio CITES.

Lo fascinante es que, cuanto más conocemos al narval, más sorprendente resulta. Un diente que siente, que gira y que sale recto gracias a espirales que se anulan: la naturaleza resolvió hace millones de años un problema de ingeniería que todavía nos cuesta imitar.

Tres datos más para impresionar

  • El nombre "narval" viene del nórdico antiguo nár, "cadáver", por el color moteado y pálido de su piel.
  • Los narvales no tienen aleta dorsal, probablemente para nadar mejor bajo el hielo.
  • Pueden vivir unos 50 años, y algunos estudios sugieren que incluso más.

Contenido informativo. No sustituye la consulta con un profesional de la salud. Aviso médico

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