Pusieron pintura con plomo en la comida de 233 niños: las señales de intoxicación que todo padre debería conocer
Un tribunal chino condenó a cadena perpetua a la responsable de una guardería donde la comida de los niños se preparaba con colorantes con plomo. La OMS advierte que no existe ningún nivel seguro de exposición al plomo.
Foto: Crimfants / Wikimedia Commons · CC BY-SA 2.0
Imagen de archivo, no relacionada con el caso.
Los padres notaron primero cosas raras: náuseas, diarrea, dolor de barriga, molestias en las piernas. Después llegaron los análisis. En una guardería privada de Tianshui, en la provincia china de Gansu, 233 de los 251 alumnos tenían niveles anómalos de plomo en la sangre, y 201 tuvieron que ser hospitalizados.
Este fin de semana, el caso llegó a su desenlace judicial. Según la agencia EFE, el Tribunal Popular Intermedio de Lanzhou condenó a cadena perpetua a Li Huifang, responsable efectiva del centro, por producir y suministrar alimentos tóxicos.
Qué pasó en la guardería
La investigación, que empezó en julio de 2025, reveló que la cocina usaba colorantes comprados por internet que contenían plomo y que llevaban advertencias expresas de que no eran aptos para comer. El tribunal consideró probado que las responsables ordenaron a los trabajadores añadirlos a la comida de los niños y del personal.
La directora ejecutiva, Zhu Jinglin, recibió 15 años de prisión, y cuatro empleados de cocina fueron condenados a penas de entre seis y ocho años, informó EFE citando a la televisión estatal CCTV. El escándalo llevó a China a aprobar nuevas normas de supervisión de las comidas escolares.
Por qué el plomo es tan peligroso para los niños
La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que los niños pequeños son especialmente vulnerables: a partir de una misma dosis ingerida, pueden absorber entre cuatro y cinco veces más plomo que un adulto. Una vez en el cuerpo, el metal llega al cerebro, el hígado, los riñones y los huesos.
En niveles altos puede provocar convulsiones, coma e incluso la muerte. En niveles más bajos, que muchas veces no dan síntomas, puede afectar el desarrollo del cerebro, el aprendizaje y el comportamiento, y esos daños pueden ser permanentes. La OMS es tajante: no existe ningún nivel seguro de exposición al plomo.
La OMS también advierte que los niños desnutridos absorben más plomo, sobre todo si su alimentación es pobre en calcio y hierro.
Señales de alerta y de dónde puede venir
Según la enciclopedia médica MedlinePlus, la intoxicación por plomo puede causar, entre otros, estos síntomas:
- Dolor y cólicos abdominales (por lo general, la primera señal de una dosis alta).
- Irritabilidad, comportamiento agresivo y dificultad para dormir.
- Falta de apetito y de energía, estreñimiento y dolores de cabeza.
- Anemia y pérdida de audición.
- En niños pequeños, pérdida de habilidades que ya habían aprendido.
- En niveles muy altos: vómitos, marcha inestable, debilidad muscular, convulsiones o coma.
El problema es que muchos niños con plomo en la sangre no tienen síntomas evidentes, por eso el único modo de saberlo con certeza es un análisis de sangre.
La OMS enumera fuentes frecuentes de exposición: pinturas viejas con plomo (sus escamas y su polvo), tierra contaminada cerca de minas o talleres de reciclaje de baterías, cerámica esmaltada usada para cocinar o servir, algunos juguetes y joyas baratas, ciertos cosméticos y remedios tradicionales, y cañerías antiguas.
Si sospechas que tu hijo estuvo expuesto, o notas varios de estos síntomas, no esperes: consulta a tu médico o pediatra y pregunta por un análisis de plomo en sangre.
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Fuentes
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