Salud

Comer de noche y el hígado: un estudio con casi 200.000 personas encontró más riesgo de hígado graso y cirrosis

Investigadores de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (OHSU) hallaron que quienes comían después de la cena o después de acostarse tenían un 36 % más de riesgo de hígado graso y un 28 % más de cirrosis. Es un estudio observacional.

Por · Publicado · Actualizado · Fuentes

Publicidad
Comer de noche y el hígado: un estudio con casi 200.000 personas encontró más riesgo de hígado graso y cirrosis

Foto: Daniel Case / Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0

Refrigerador abierto de noche. Imagen de archivo: Daniel Case / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).

Ese bocado de medianoche podría tener un costo que no imaginabas. Un estudio dirigido por la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (OHSU), en Estados Unidos, encontró que las personas que comían después de la cena o después de acostarse tenían más riesgo de desarrollar dos enfermedades del hígado: el hígado graso asociado a disfunción metabólica (conocido por sus siglas en inglés, MASLD) y la cirrosis.

La investigación se publicó este mes en la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology y analizó datos de 199.155 personas, con una edad mediana de 59 años, seguidas durante una mediana de 16 años.

Publicidad

Qué encontró el estudio

Los investigadores usaron tres grandes estudios de salud de Estados Unidos: el Nurses’ Health Study, el Nurses’ Health Study II y el Health Professionals Follow-up Study. Los participantes respondían cuestionarios sobre su alimentación y estilo de vida cada dos a cuatro años.

Según el resumen de HealthDay publicado en Drugs.com, durante el seguimiento se registraron 4.492 casos nuevos de hígado graso y 315 de cirrosis. Comer tarde se asoció con un riesgo 36 % mayor de hígado graso y 28 % mayor de cirrosis, después de ajustar por factores como la edad, el índice de masa corporal y la actividad física. Saltarse el desayuno o comer a horas muy variables no mostró una asociación significativa tras esos ajustes.

“La gran conclusión es que limitar la ingesta de calorías a varias horas antes de dormir podría ser beneficioso”, dijo el autor principal, el hepatólogo Robert Wilechansky, en el comunicado de la OHSU.

Por qué la hora importaría

Los autores creen que la explicación está en los ritmos circadianos, el reloj interno que sincroniza el cuerpo con el día y la noche. “Sabemos que el hígado está muy sintonizado con los ritmos circadianos del cuerpo”, explicó Wilechansky.

El coautor Andrew McHill, fisiólogo del sueño de la OHSU, añadió que comer durante la noche, cuando el reloj biológico favorece el sueño, reduce la capacidad del cuerpo para metabolizar los alimentos de forma eficiente, lo que con el tiempo puede contribuir a la obesidad, la diabetes y, ahora también, a problemas del hígado.

Lo que el estudio no demuestra

Es importante leerlo con calma. Se trata de un estudio observacional basado en datos que los propios participantes informaron, así que muestra una asociación, no prueba que comer tarde cause la enfermedad. Según ScienceAlert, el análisis no tomó en cuenta la hora ni la calidad del sueño, y registró cuándo comían los participantes, pero no qué comían.

También hay que poner el riesgo en perspectiva: la cirrosis siguió siendo poco frecuente, con 315 casos entre casi 200.000 personas. “De las personas que desarrollaron hígado graso, solo una pequeña fracción desarrolla formas graves como la cirrosis”, aclaró Wilechansky. Su equipo ya recluta participantes para un ensayo que medirá directamente si comer más temprano mejora el hígado graso.

Qué puedes hacer desde hoy

Mientras llegan más estudios, la recomendación de los autores es sencilla: intentar terminar de comer varias horas antes de acostarse. Si tienes hambre de noche con frecuencia, puede ayudar revisar si la cena es suficiente o si te acuestas muy tarde.

El hígado graso muchas veces no da síntomas al principio. Si tienes sobrepeso, diabetes, colesterol alto o consumes alcohol con frecuencia, consulta a tu médico sobre cómo revisar la salud de tu hígado.

Lee también: Subidas de azúcar en sangre: cuándo preocuparse

Fuentes

Contenido informativo. No sustituye la consulta con un profesional de la salud. Aviso médico

Publicidad